Master en Catastro, Urbanismo y Valoraciones

Valorar los bienes se ha convertido en una de las actividades más importantes y con mayor responsabilidad en gran parte de las actividades de la administración y de los ciudadanos. Pero la Sociedad se encuentran con un grave problema: son pocos los especialistas que han recibido formación universitaria en sus correspondientes currículos por lo que han de acudir a proyectos formativos de distinta índole que, a veces, adolecen del rigor científico que se exige para ejercer esta actividad.
Esta situación y el conocimiento de la siguiente realidad ha motivado la presenta propuesta:

  • En la actualidad la adquisición de un bien inmueble supone, en la mayoría de las ocasiones, la inversión más elevada que realiza a lo largo de su vida muchas familias y, por tanto, no es de extrañar que para ella deban acudir a entidades financieras que faciliten este tipo de operaciones crediticias.
  • Lamentablemente se cuentan por miles el número de tasaciones que se requieren para la estimación de los valores de inmuebles a los efectos de embargos, subastas, particiones…. derivados a la situación actual.
  • Todos los años hay que valorar las casi ochenta millones de unidades catastrales (sólo en España): 30 urbanas y 50 rústicas; realizar cientos de estudios de mercado y de ponencias de valores.
  • La existencia de riesgos, que puedan cuantificarse, permiten la oportunidad de asegurar los bienes que en muchas ocasiones son el sustento de sus propietarios.
  • Las obras de infraestructura y la política urbanística y de suelo motivan cientos de procesos de expropiación, en todo el territorio, que afectan a miles de personas que, en ocasiones, no ven suficientemente defendidos sus intereses.
  • Existe una clara demanda de profesionales en peritaje judicial inmobiliario que puedan prestar sus servicios en los miles de litigios judiciales que se plantean en los tribunales.
  • La gestión de empresas y la estimación de su valor se considera, hoy por hoy, una de las bazas fundamentales para promover la inversión y el desarrollo.
  • Existe una clara necesidad en las entidades locales de contar con especialistas en materia de Catastro y Urbanismo que sean capaces de satisfacer las demandas que día a día sus vecinos les requieren: conservación, información, explotación, certificaciones, etc.

Muchos son los profesionales que están facultados para realizar estas actividades pero, en la práctica, pocos son los que conocen y se ajustan con precisión a las normativas legales y a los nuevos métodos y aplicaciones. El conocimiento de esta realidad y el haber dirigido y coordinado en numerosos cursos de especialización y títulos de postgrado relacionados con esta actividad en la UJA, es la que ha favorecido la decisión de presentar el programa formativo adjunto. Sin duda alguna la experiencia acumulada de 21 años en estos proyectos formativos garantizan un perfecto conocimiento de las necesidades existentes en nuestra sociedad.

Hay que indicar que las universidades no logran una formación completa y especializada en todos los campos de trabajo que pueden abordar sus titulados, dentro de la denominada formación reglada. Es la formación de postgrado y los seminarios especializados los que permiten obtener esos expertos tan demandados por la sociedad. Es indudable que en una situación laboral como la actual, en la que abundan los titulados y es difícil conseguir un empleo acorde con las ilusiones de los estudiantes, una adecuada formación es imprescindible. Con toda seguridad la inversión en formación es, hoy por hoy, la más productiva que puede encontrar un profesional nuevo u otro en ejercicio.

Las materias que se impartirán, junto con el abundante material práctico que se entregará (gran parte elaborado para los programas anteriores), garantizará la calidad del proyecto y permitirá a los alumnos que lo cursen realizar las tasaciones y peritaciones con la precisión y la exactitud que se exigen dentro de una economía de mercado globalizada.

En resumen: el objetivo es formar profesionales cualificados que respondan a las necesidades de la Sociedad, dentro de un marco docente universitario que garantice la calidad de los conocimientos impartidos y respalde académicamente la docencia recibida.